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Criando a un niño bilingüe

Actualizado: ago 20




Si ya estás criando niños bilingües, aunque no lo creas, ya tienes una política lingüística establecida en casa. ¿Qué idioma (s) habla, quién habla en que idioma?, ¿Con quién?, ¿En qué lugares? ¿En qué momentos no se habla ese idioma?. Aunque no te hayas dado cuenta, tu, creaste una constitución lingüística para poder comunicarte con tus hijos, otros familiares y el mundo exterior.


Si estas esperando un hijo, o aún no has empezado a criar un hijo bilingüe tal vez te sientas un poco confundido/a. ¿Qué debes hacer?, ¿Por dónde empezar?, ¿No es muy complicado?, ¿Y si mi hijo no aprende a hablar ninguno de los dos idiomas bien?. Cuando decidimos criar a nuestros hijos bilingües, puede que no sepamos como hacerlo o hayamos escuchado muchos mitos sobre la crianza bilingüe, y esto nos lleva a no intentarnos o a darnos por vencidos por miedo. Por eso a mi me alentó muchísimo saber que hay varios métodos que muchas mamás y papás han utilizado. Estos métodos funcionan y son muy eficaces.


Lo más importante después de establecer un método, es ser muy consistente en él. Hay un mito que dice que todos los niños son como esponjas que todo lo absorben, todo lo que les rodea y perciben. Y esto es verdad. Tu política lingüística es el agua que la esponja va a absorber. Sin ella, le estás dando a esta esponja una sustancia demasiado espesa que puede mojarla pero no puede ser absorbida.


Existen una serie de normas invisibles que cada familia tiene y que los niños pueden leer y seguir a pesar de que uno nunca las diga explícitamente. Claros ejemplos de ellos son el saludar, el lavarse los dientes después de cada comida, el echarse jabón al bañarse, etc. Nunca nadie dijo: "La norma en esta casa es darse un beso antes de irse a dormir". Esto es una norma invisible que, como la hacemos todos los días con consistencia, se vuelve natural.


Cuando se trata de la adquisición del idioma, las normas invisibles son las que nos ayudan a absorberlo. Los niños crecerán comprendiendo que estas normas son lo más natural de la vida. Inconscientemente, esto logrará que sean bilingües o multilingües.


En resumen, cuando escoges un método para la crianza de niños haces exactamente esto. Estableces tus normas invisibles, que los niños comprenderán desde bebés, llevándolos a que el bilingüismo sea algo tan natural como el beso de buenas noches.


Los métodos más comunes son los siguientes:


  1. Un padre, un idioma. Cada padre hablará su idioma natural con el niño. Por ejemplo, la madre española que habla castellano y el padre anglosajón que habla inglés. Los padres pueden escoger hablar en otro idioma entre ellos y decantarse por el idioma de uno de ellos. Lo importante es que cada padre hable únicamente su idioma cuando se dirige al niño/a. Este método es el más popular en las familias con padres de dos culturas diferentes.

  2. Depende del lugar. Este método no depende de quien esté hablando si no de en dónde estamos hablando. Por ejemplo, en casa hablamos en italiano (idioma a aprender) y la lengua nacional afuera. Por ejemplo, una familia italiana que vive en Estados Unidos, en casa hablará en italiano y fuera de casa hablará el idioma nacional. Este es el método más utilizado en familias cuyos padres hablan el mismo idioma pero viven en el extranjero.

  3. Depende del público. Este método consiste en que todas las personas que nos rodean puedan entender cuando nos dirigimos al niño. Si volvemos al ejemplo del método anterior, seria de la siguiente manera: la mamá, italiana, en el parque, sola con el niño/a, le habla en italiano; hasta que llegan sus amigos del coloque no entienden el italiano. Será entonces cuando pasarán a hablar en inglés, para que los amigos del cole comprendan de qué se está hablando.

Este método es con diferencia el más delicado pues tienes que definir muy bien que nivel de idioma quieres que tu hijo/a tenga en la segunda lengua. Si quieres que los dos idiomas se desarrollen en equilibrio, tu hijo tendrá que estar expuesto al idioma minoritario al menos el 30% de su tiempo. Si simplemente quieres que esa segunda lengua sea una lengua secundaria, será suficiente con ir enseñándole varias palabras o canciones, que le ayudarán en un futuro a aprenderla con más facilidad, por ejemplo, en el colegio o la universidad.


¡Constancia! Esa es la clave.


Si tienes alguna duda o consideras que hay algún aspecto de la crianza bilingüe que te inquieta, no dudes en ponerte en contacto con el equipo de Victory mandando un email a la dirección info.victorycentrodeestudios@gmail.com


Estaremos encantados de ayudarte.


Con mucho amor,


V




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